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!Las costumbres! Instaladora hábil pero muy lenta, que empieza por dejar que nuestro espíritu sufra durante semanas en un arreglo provisional; pero que a pesar de todo se siente feliz al encontrarlo, pues sin la costumbre y reducido sólo a sus medios, el espíritu sería incapaz de hacernos habitable morada alguna.
-- Marcel Proust, París, 1871 – 1922
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